Revolución Mexicana

La Revolución Mexicana fue un movimientos político, económico y social ocurrido en América Latina y Occidente entre 1910 y 1920,  conflicto armado que se inició como una lucha en contra de la perpetuación en el poder del General Porfirio Díaz durante 34 años, lo que originó una guerra civil entre bandas que luchaban por una auténtica revolución, la cual consistió en un alzamiento militar que prosiguieron a la caída de la dictadura denominada el Porfirato, se extendió hasta la tercera década del siglo XX, cuando se proclamó la Constitución Mexicana.

Fue iniciada el 20 de Noviembre de 1910  como un escenario de lucha por una serie de reivindicaciones que buscaban garantizar derechos usurpados de la población,  principalmente el  retorno de las tierras expropiadas por el gobierno a los campesinos e indígenas.

La primera etapa de esta revolución comenzó con el enfrentamiento a las tropas leales al gobierno de Porfirio contra la insurrección encabezada por Francisco Madero, la cual fue vencida en 1910 por el Plan de San Luis, posteriormente fue electo presidente y comenzaron los desacuerdos con otros líderes revolucionarios, quienes se alzaron en  contra de sus antiguos aliados.

Posterior a esto y en una segunda etapa, un grupo de militares conocido como La Decena Trágica cuyos líderes eran  Félix Díaz, Bernardo Reyes y Victoriano Huerta dan un Golpe de Estado, asesinan al presidente y vicepresidente quedando Huerta en el poder, lo que desencadeno en una tercera etapa un alzamiento militar de otros líderes, Venustiano Carranza y Francisco “Pancho” Villa quienes combatieron al gobierno de Huerta hasta 1912, cuando, lejos de alcanzar la paz, se desató una serie de conflictos armados entre las diversas facciones revolucionarias.

La Revolución Mexicana culmino gracias a la Convención de Aguascalientes, donde se nombró a Eulalio Gutiérrez como presidente y se dieron los primeros pasos hacia la paz, aunque aún habría insurrecciones y combates internos que conducían a la instauración de la democracia y la muerte de los líderes revolucionarios: Zapata en 1919, Carranza en 1920, Villa en 1923 y Obregón en 1928.

La Revolución Mexicana tuvo como antecedente principal entre muchos hechos que desde  la independencia en 1821, la tenencia o propiedad de tierras estaba presente en los conflictos sociales en México,  a mediados del siglo XIX la mayor parte de los indígenas ya habían sido expropiados de sus tierras, además éstos no fueron incorporados como ciudadanos. En 1876 con el derrocamiento del gobierno liberal de Sebastián Tejada, por el levantamiento militar de Porfirio Díaz, la gran propiedad agraria fue reforzada y los campesinos despojados de sus tierras, la pequeña propiedad fue prácticamente eliminada.

La conmemoración del día oficial de la Revolución Mexicana es 20 de Noviembre, la cual fue cambiada y se celebra el tercer lunes del mes de Noviembre, declarado día de descanso. Este año se celebra el Lunes 18 de Noviembre de 2019.

 Causas de la Revolución Mexicana

Las principales causas de la Revolución de México están vinculados a la explotación capitalista y las injusticias sociales, la aristocracia rural tenía el control de la producción agrícola en un 3%, mientras que el capital extranjero explotaba las minas, los puertos y la extracción de petróleo. Es importante destacar que Porfirio Díaz agravó aún más esta situación, al intensificar la explotación sobre la población menos favorecida y abrir el país hacia el capital extranjero, provocando el enojo de parte de las élites que lo apoyaban. Varias son las causas que desencadenaron el estallido de la Revolución Mexicana, las cuales se pueden agrupar en económicas, sociales y políticas.

Causas Económicas

El gobierno de Porfirio Díaz fue un gobierno capitalista quien otorgaba privilegios a lo que más tenían, a las clases privilegiadas, quienes cada día eran más ricos y los pobres más pobres, los campesinos fueron expropiados de sus tierras a manos del gobierno, las cuales fueron trabajadas por capital extranjero, explotando cada vez más a la población campesina, lo cual creo una situación difícil, provocando la decadencia de la agricultura, dejaban las tierras en manos de incompetentes e ineptos administradores, que mandaban a latigazos al campesino.

El presidente le abrió las puertas al capital extranjero, Estados Unidos, Francia e Inglaterra, España y Alemania se apropiaron de las tierras Mexicanas y de la riqueza nacional, que antes era de los campesinos, explotaron este territorio para su beneficio. Los capitales extranjeros llegaron a ser dueños o administradores de los ferrocarriles; controlaban las ricas minas de plata de San Luis de Potosí, los productos del suelo y del mar y la riqueza forestal y frutícola. Los franceses manejaban la lencería y botinería; los españoles, el comercio; y los alemanes, los cultivos especializados.

Causas Sociales

Dentro de las causas sociales había una ausencia de legislación laboral, es decir, xistía una gran explotación de la población, ya que no existía una legislación que protegiera los derechos de los obreros y campesino, no existía el salario mínimo por tanto se les daba cualquier cosa, las jornadas de trabajo eran exageradas hasta 12 horas muchas veces ya que esto no estaba reglamentado, y estos eran gravemente explotados. Eran remunerados con salarios miserables que no les alcanzaba ni para obtener los artículos de primera necesidad, vivían en casa de adobe en condiciones infrahumanas. Existía una gran desigualdad social donde lo obreros y campesinos ocupaban el lugar más bajo de la población, mientras que los empresarios, el Clero, los políticos ocupaban los rangos más privilegiados en la población.

Causas Políticas

Porfirio Díaz dictador que asumió el poder en 1876 alcanzando la bandera de la no reelección, a la cual hizo caso omiso  y  duro más de 30 años en el poder, fue reelegido 7 veces en el poder a partir de fraudes que hacía en la elecciones, un caso realmente insólito e intolerable donde la base de estas sucesivas reelecciones no fue el derecho, sino la fuerza; no fue la prosperidad de los millones de habitantes, sino de un pequeño grupo de privilegiados, en nombre del significativo y engañoso lema: “Paz, orden y progreso”. Imperaba la ley marcial. La justicia, lejos de proteger al débil, servía para legalizar la expropiación del más fuerte. Los jueces, en vez de encarnar la justicia se convertían en agentes del Ejecutivo, las cámaras legislativas no tenían otra voluntad que la del dictador. Los gobernantes de los estados, nombrados por él, designaban e imponían a las autoridades municipales. Por tal razón se organizaron en busca de la reforma agraria que les devolviera sus tierras, con estas ideas se alzaron en contra del Gobierno.

Consecuencias de la Revolución Mexicana

A causa de todos estos problemas se desencadenaron una serie de consecuencias las más resaltantes son:

  • Se estima entre millón y  dos millones de personas fallecidas, amplia migración a otros países, hambruna, caída de la tasa de natalidad y una pandemia de gripe española en 1918.
  • El estado asume un nuevo rol, la revolución permitió a las clases desfavorecidas ocupar funciones burocráticas, capto personal de las clases medias y bajas, lo cual produjo un cambio en la repartición de la riqueza y una importante migración de los campos hacia las ciudades.
  • Permitió a los campesinos poseer las tierras que trabajaban, se intensifico una reforma agraria, dando calidad de vida y mejor remuneración salarial.
  • La actividad artística, el cine, la fotografía comenzó a intensificarse.